por Mirella Machancoses

Antes que nada, este va a ser el primer post de este blog que no trata directamente sobre Rol en Vivo, y esto tiene una razón primordial: este maldito 2020 que hemos pasado. La falta de ReVs debido a la pandemia nos han conducido a todos a explorar otros rincones de nuestro hobby, esperando tiempos mejores en los que podamos reunirnos en persona. Así que, a partir de ahora, contaremos por aquí también otras experiencias relacionadas: rol de mesa, juegos narrativos varios, etc. Y, sobre todo, intentaremos centrarnos en lo que podemos aprender unos de los otros (prometo pronto una serie sobre este tema).

Así que inauguramos una nueva sección del blog hoy, con un juego muy particular que descubrí gracias al grupo de Telegram Rol Indie y Narrativo, especialmente por su adalid y traductor al castellano Iulius.

¿Qué es telepoemas?

Telepoem” es un juego de poesía (en su sentido más inglés, no siempre en rima), creado por Christina Tran y Albert Kong diseñado por la Poetry Open House event en enero 2020. Su diseño, como casi todos los pre-pandemia, está primordialmente pensado para jugar en persona, en grupos de 4 a 6, aunque trae reglas adicionales para jugarlo en grupos mayores o por internet. Obviamente nosotros usamos esa última versión.

El mecanismo es sencillo: desde un pequeño texto de dos o tres líneas, éste se va pasando de participante en participante, que tendrán que modificarlo en cada ronda según unas instrucciones. Así, al que le llega el texto, lanza dos dados de 6 y mira el resultado en la tabla, y lo aplica al poema, luego pasándolo al siguiente jugador. No hay que mirar los poemas anteriores al último que te llega hasta que acaba el último y lo comparte ya con todos.

Es decir, se trata de una especie de teléfono loco de la poesía que da lugar a unos resultados espectaculares y divertidísimos, además de servir de ejercicio literario si te gusta escribir.

Uno de los poemas que salieron en Telepoemas 2ª edición

Aunque se puede llegar hasta algunos resultados bastante surrealistas, algunas de las obras que se consiguen pueden ser bastante evocativas, como la que podéis ver aquí. Estas instrucciones, o prompts, pueden variar desde “convierte este poema en una receta” a un haiku, o poner el máximo de aliteraciones posibles, usar un lenguaje florido, dar un ritmo diferente… en definitiva, un sin fin de posibilidades.

Os recomiendo fervientemente probarlo si os gustan este tipo de juegos literarios, y creo que funciona muy bien tanto en diferido por telegram, como jugamos nosotras, como en torno a una mesa, como es el cargo de la propuesta original.

Si tenéis curiosidad por los resultados enteros de nuestra edición, podéis consultarlos aquí. ¡Esperemos que os guste!