por Mirella Machancoses.

Tenía este post pendiente desde el día en el que saqué el compendio de medidas de seguridad, y creo que ha llegado el momento de abordarlo. Cada día hay más mesas, más roles en vivo y más jornadas, tanto digitales como presenciales, que han tomado como eje central garantizar, de manera explícita, la seguridad de sus jugadoras, implementando tanto las medidas de seguridad, de las que ya hablamos, como una serie de protocolos de cómo se van a tratar y solventar los posibles casos de acoso, malestar, etc. que puedan surgir durante el desarrollo de las actividades.

Pese a que en muchos círculos nos parece, hoy en día, un recurso indispensable y sin el que no podemos entender el rol, me sigo encontrando ya no sólo quien se opone frontalmente, si no quien no entiende la necesidad de que existan, incluso entre gente cercana que es bastante cabal para estas cosas. Por ello, he decidido intentar recoger en este artículo no ya qué son, o cómo implementarlos, que sabéis que dan para varios artículos, si no el porqué son necesarios y qué nos aportan de positivo a todos como comunidad.

Definiciones básicas

Hablamos de Medidas de Seguridad cuando nos referimos a recursos que tenemos previos y durante el desarrollo del juego para hacer nuestras mesas y vivos más seguros e inclusivos. Incluyen herramientas de calibración, los avisos de contenido, y herramientas de emergencia en caso de que las barreras establecidas se hayan roto.

Por otra parte, los protocolos de seguridad son mucho más complejos. Suelen trabajar a varios niveles. El primero de ello es establecer los límites de comportamiento que se consideran aceptables en el evento. Por otro lado, marca la hoja de ruta a seguir en los casos en que se sobrepasen esos límites. Y, por último, de las sanciones y pasos que seguirá la organización cuando haya que tomar sanciones contra los infractores. Normalmente incluye la existencia o no de un equipo específico dedicado a atender la seguridad durante el evento. Un gran ejemplo de ellos es el que se usa durante las NetCon, que podéis consultar aquí.

Qué aportan

Cuando abordamos el tema de la seguridad, algunas de las preguntas frecuentes que surgen son: ¿Qué nos aportan? ¿Realmente es tan importante contar con ellas? ¿De verdad marcan la diferencia? ¿Son las mesas/eventos tan inseguras como para necesitarlas? Muchas preguntas que, a veces, en un intento de marcar que son innegociables (que para mí lo son, nos olvidamos de argumentar. Y eso es esencial para que vaya generalizándose su uso.

¿Qué nos aportan?

En el caso de los protocolos:

  • Un contrato social explícito por el cual aunar las expectativas de todos los asistentes.
  • Un conjunto de reglas de comportamiento específicas que seguir.
  • Unos marcos de actuación específicos para reportar los incidentes.
  • Una manera explícita de darle la bienvenida a las minorías que se sienten discriminadas en este u otros ámbitos: mujeres, personas racializadas, minorías religiosas, personas LGTBI+, etc.

En el caso de las medidas de seguridad:

  • Prevenir los sucesos incómodos, poniendo límites previos a temáticas o enfoques.
  • Una calibración rápida de niveles de intensidad durante el transcurso del juego
  • Sentirse seguro si necesitas cortar el juego ya sea por una emergencia física y/o emocional.

¿De verdad marcan la diferencia?

La respuesta rápida es SÍ. Pero los que me conocéis por aquí, sabéis que no soy de respuestas rápidas.

Las herramientas y protocolos de seguridad para mí marcan una diferencia tan sustancial que su mera existencia va a hacer que me decida por acudir o no a un evento específico. Aunque haya gente que siga sin creérselo, muchas mujeres nos hemos enfrentado, y seguimos haciéndolo, a constantes discriminaciones tanto fuera como dentro de la afición. En concreto, viví tantas negativas en el marco de jornadas de rol, que dejé de asistir a ellas casi por completo. Saber que hay una manera eficaz de reportar esos comportamientos, que la organización va a creerme y que en ese evento no se admite ese tipo de actitud, puede hacerte bastante más bienvenido.

Además, algunas herramientas que se han importado de jornadas y eventos europeos, hacen que sea también más fácil la integración de otros colectivos como las personas trans o con neurodivergencias: la silla vacía, chapas de colores con el nivel de interacción con desconocidos que eres capaz de soportar, los carteles de nombre que incluyen los pronombres del usuario, etc., hacen muchísimo más accesible e igualitaria la afición. Si tenéis curiosidad sobre ese tipo de protocolos, tengo una reflexión al respecto en este enlace.


¿Es el rol más inseguro que otras actividades?

Esta es una de las preguntas que más se me han hecho al hablar de este tema, sobre todo por parte de la gente que es escéptica, cuando no contraria, a este tipo de medidas. Contestando con sinceridad, creo sinceramente que no, el porcentaje no es mayor a otras actividades sociales del momento pero, igual que todas ellas, tiene un gran margen de mejora, sobre todo en aquellas culturas (como las de jornadas o clubes) que han sido, a grandes rasgos, espacios muy masculinizados durante mucho tiempo.

Por ello, e igual que agradezco la presencia de protocolos de seguridad en otros eventos de este estilo a los que pueda acudir (como campamentos o voluntariados sociales), me gusta verlos cada vez más extendidos en las actividades relacionadas con el rol. Y ya no tiene tanto que ver con evitar la mala prensa del los “asesinatos del rol” que parece que hay gente que aún tiene demasiado presente en sus vidas y les impide hacer autocríticas en la afición, si no justo de lo contrario: saber nuestras carencias y dar paso en ser la comunidad más inclusiva y abierta posible.

Es que en mi mesa yo…

Por favor, basta con este argumento (uno de los más utilizados con el tema). Me da igual que juegues con tus amigos de siempre, que pienses que conoces todos los temas delicados, o que creas que los adultos no necesitamos seguridad por que deberíamos ser seres sin sentimientos capaces de soportar todo lo que nos echen. Mira, no.

Ya basta con subestimar la salud mental, basta de ponernos excusas para estar bien, o para ponérselas a los demás. Está claro que en tu mesa (o vivo de salón) de siempre, con tus amigos, es más fácil que esa seguridad esté de manera implícita, porque os conocéis. Pero 2 cosas:

  1. Tu amigue de siempre puede estar pasando por algo que desconoces, por ejemplo, un primer estadío de separación, de la que aún no os ha contado mal, y no querer hablar al respecto. Si se puede usar la tarjeta X sin justificación, podrá hacerlo sintiéndose cómode, y esperándose a hablar, si quiere, cuando se de el momento adecuado.
  2. ¿Qué te impide dejar que las usen otros?

En definitiva, aunque sea tu mesa de siempre, donde tienes seguridad, o juguéis de determinada manera, eso no hace que vuestra mesa sea segura, o inclusiva, o que toda la gente se sienta cómoda sentada alrededor de ella. Abre la mente, dialoga con los que tienes a tu alrededor, valora de la manera más objetiva posible vuestras necesidades, e igual te sorprende lo que descubres.

Cómo las puedo implementar

Aunque no soy la mayor especialista en este tema, sí me gustaría hacer unos pequeños apuntes al respecto, ya que el tema de las medidas de seguridad y los protocolos no consiste, ni mucho menos, en copiar, pegar e imponer todo, ni mucho menos. La clave está personalizar las herramientas y protocolos.

Así que voy a resumirlo en los siguientes consejos:

  • Analizad y entended bien las necesidades de vuestro evento o mesa antes de nada.
  • Leed y probad varias herramientas antes de decidir las más adecuadas.
  • No tengáis miedo de copiar/adaptar las herramientas que os han gustado de otros eventos/mesas, entre todos aprendemos, y la mayoría de herramientas y protocolos están en open source por ello mismo. Investiga y aprende.
  • Minimizad el número de herramientas necesarias en la mesa, y trabajadlas de manera previa. En los vivos, es aconsejable hacer talleres no sólo que las expliquen si no que permitan ponerlas en práctica. De esta manera saldrán de manera más natural.
  • Si estáis creando un protocolo, pensad en varios pasos:
    • Qué tipo de evento estáis creando y qué clima necesitáis.
    • Comportamientos que no vais a consentir en vuestros eventos.
    • ¿Vais a contar con equipo específico de seguridad y por dónde se le contactará?
    • ¿Qué pasos vais a seguir con los infractores una vez os ha llegado el reporte?

Y si os quedan dudas de porqué hay que hacer las mesas seguras e inclusivas, o como, os dejo un video que ya os he recomendado algunas veces, este de Liza en Carpe Dice. ¡Disfrutad!